
Esta semana, Pensar Agro Chile participó en el VI Seminario Encuentros sobre Innovación 2026: “Inteligencias para el futuro”, organizado por Syngenta junto al Instituto Data Science UDD, una instancia que reunió a autoridades, expertos y representantes del sector agrícola para analizar el impacto de las nuevas tecnologías en el desarrollo productivo del país.
El encuentro, realizado en Los Jardines de El Mercurio, contó con la participación del ministro de Agricultura, Jaime Campos, y del director nacional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Domingo Rojas, quienes destacaron las iniciativas que impulsa el Ministerio de Agricultura y sus servicios para modernizar el sector agropecuario, fortalecer la protección fito y zoosanitaria y promover la innovación como motor de desarrollo para el campo chileno.
Las autoridades coincidieron en la necesidad de acelerar la incorporación de nuevas tecnologías que permitan enfrentar de mejor manera los desafíos productivos, sanitarios y ambientales que enfrenta la agricultura nacional. Una visión que dialoga directamente con uno de los principales desafíos que observamos desde Pensar Agro: transformar el potencial de la innovación en resultados concretos para quienes producen alimentos.
Agradecemos a Syngenta por impulsar este tipo de espacios de reflexión y conversación estratégica, donde convergen el mundo público, privado, académico y productivo para abordar el futuro de la agricultura chilena.
Nuestra mirada es clara. La tecnología solo tiene sentido cuando contribuye a mejorar la productividad real del campo. La inteligencia artificial no viene a reemplazar al agricultor; viene a fortalecer su capacidad de decisión, reducir la incertidumbre y optimizar procesos que hoy determinan la competitividad de una explotación agrícola.
Sin embargo, para avanzar con seriedad es necesario diferenciar entre conocer una tecnología y aplicarla efectivamente. Ver plataformas, asistir a demostraciones o explorar nuevas herramientas constituye una etapa inicial valiosa, pero no equivale a implementar un piloto real.
Un piloto de inteligencia artificial en agricultura debe desarrollarse junto a productores concretos, en predios reales, utilizando datos reales y bajo condiciones productivas reales. Solo así es posible medir su impacto y validar si genera beneficios tangibles para el sector.
La pregunta relevante no es cuán sofisticada es la tecnología, sino qué problemas es capaz de resolver. Si una solución no mejora el uso eficiente del agua, no fortalece la sanidad vegetal, no reduce costos operacionales, no aumenta la productividad, no mejora la trazabilidad o no facilita el acceso a mercados, entonces aún no estamos frente a innovación aplicada, sino únicamente frente a una demostración tecnológica.
Chile posee las capacidades para liderar la transformación digital del agro en América Latina, pero para lograrlo se requiere acelerar la ejecución. Menos discursos sobre innovación y más pilotos validados en terreno. Menos promesas y más evidencia.
La pequeña y mediana agricultura necesitan herramientas que respondan a sus desafíos cotidianos y que puedan adaptarse a distintas realidades productivas. Allí es donde la inteligencia artificial debe demostrar su verdadero valor.
Desde Pensar Agro Chile seguiremos impulsando una agenda de modernización basada en evidencia, colaboración y productividad, promoviendo la adopción de tecnologías que generen resultados medibles y contribuyan al desarrollo sostenible de la agricultura nacional.

